“Las palabras tienen poder creativo. Cuando dicen algo, le dan vida a lo que dice: Una cosa es CREER y la otra DECIR SOY BENDECIDO“.

Cuando Dios creó al mundo, el mundo no se hizo sólo porque lo pensó, el mundo se hizo cuando Él lo dijo. El Señor dijo “que lo digan los redimidos” no dijo que sólo lo pensaran. Lo tenía en su corazón pero dijo: “hágase la luz y la luz se hizo”.

Cuando hablo como Dios habla, las cosas comienzan a pasar, las oportunidades me buscarán.